
Desde el primer momento se intentó alejar a los niños de los bombardeos y el hambre, pero era una tarea imposible. Muchos se fueron desplazando con sus familias según avanzaban los frentes. Desde 1937 empezaron a ser evacuados a otros países que les ofrecieron acogida. Francia, México, Inglaterra, Bélgica y la URSS se ofrecieron para acogerlos. Su exilio fue más complicado por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Algunos volvieron al final del conflicto, otros tardaron muchos años en regresar. Materiales didácticos (A) 5.5. El exilio de los niños